Liado de mosca

Un fantástico texto que me hizo Blas Barroso para acompañar esta ilustración.

Vicenzo fuma liado de mosca. Larvas como ungüento para el rasurado del ojete.
Las tripas secas parece que contengan vena y cartílago, pero es falsa y tul ilusión en el embutido que cuaja.
Rejos rellenos de moscas que empujan a que hables mosca.
Una piedra en el riñón no era calcio, sino pellejo de mosca reseca con alas arrugadas.
Un niño ha nacido entre las moscas de la carne.
Al berrear vomita larvas hexagonales, como panales de rica mierda.
La atadura de los chorizos me engangrena los muslos y el precinto de chapa estampada corta nervios y músculos.
Vincenzo no alcanza el papel del culo y la caca reseca atrae a bandadas de moscas.
Se absorbe en la observación de su gestación y puesta de huevos hexagonales como la desvencijada concertina rojiverde.
Sigue su vuelo de picados, espirales y entradas en barrena sin sentir el escozor de una picadura de avispa en el cogote.
Mira ahora hacia el agua.
Navega entre burbujas pardas de nata.
Huele a puerto y a pasto quemado.
La agujeta me persigue y el tembleque provoca no dar pie con bola.
Busco tras la bandolera de cuero del guarda, donde en el dorso están pirograbados los palimpsestos.
Una vez descifrados correré a por una mesa de resina donde celebrar
Un banquete de tiranos.
Vincenzo no se amilana con el camalote:
No des a beber cerveza a la cotorra, que a veces veo alguna estrangulada en los cables espirales de la alta tensión.
Su trayectoria perece calcinada entre estrías, triceps reventados, esfínteres con trapecios de gomaespuma roñosa.
Tú sigue limpiando el mostrador de los pinchos con esa bayeta llena de salfumán y el restaurante lo tendrás a reventar.
-¿No ves el vaho ácido que exhala?…incrépase
Huele a puerto.
Huele a carpa muerta.
Ahora un aroma suave y agreste.
Este tramo del río da calambre. El remo de carbono atrae todos los rayos y de la taberna viene el olor a pajarito frito.

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Un Hombre triste

Esta ilustración la realicé para un libro de relatos en el que fuí invitado a participar.022_editorial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Celestina

Esta ilustración pertenecen a un libro ilustrado sobre “la Celestina” que iba a publicar la editorial La Luna de Mérida. Al final no hubo suerte y el trabajo se ha suspendido o aplazado (sin fecha fija) por falta de financiación.032_literarias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La bicha

Esta pintura pertenece a una serie que realicé hace mucho tiempo con pellejos de cabra, por aquella época entre algunos de mis amigos estaba de moda la cosa de los djembés (timbal africano) la verdad es que estos no eran como otros “rastas” que pueden verse por “Los Caños de Meca” se lo curraban de verdad. Se buscaban una pita, la vaciaban y luego compraban pellejos de cabra secos, con pelos, orejas y todo. La usaban para la piel del timbal. Como todo este proceso lo realizaban en el patio de mi casa me fui guardando los recortes, todos juntos recordaban un poco a esos bichos de “Strars Word III” o a las Carantoñas de Aceuche. La serie me quedó estupenda y todavía estoy tentado de volver a utilizar estos materiales pero con algunas precauciones, digo esto por que este cuadro ya no existe. Se lo fueron comiendo unos bichitos horribles que les encantan los pellejos de cabra, cuando los descubrí ya era demasiado tarde. El resto de la serie, 4 más, no se cómo habrán acabado. Dos de ellos fueron seleccionados para un concurso de enjundia en Extremadura (fueron expuestos del revés) y nunca pase a recogerlos y los otros dos no se muy bien que fue de ellos.002